Los datos económicos
negativos se acumulan mientras los sectores más críticos exigen al Gobierno que acepte ya de una vez
que estamos en crisis,
que se deje de expresiones eufemísticas –‘desaceleración transitoria’- y coja el toro por los
cuernos y adopte las medidas que reclama una situación de este calibre.
El crecimiento
económico ha sido el último de los indicadores en encender una
nueva luz de alarma: el PIB
aumentó un mínimo 0,3% en el primer trimestre del año y ha llevado la tasa
interanual del 3,5% del último trimestre de 2007 hasta el 2,7%.
Antes de conocer
este dato, supimos que el paro se
ha situado en niveles históricos, que la construcción
sigue en caída libre, que cada día se dan menos hipotecas, que ha caído la confianza de los
consumidores y que además el IPC
se ha frenado más por el bajón del consumo que por cualquier otra
circunstancia.
Pero, con la que está cayendo, nos llegan noticias como que las
principales empresas cotizadas en la bolsa española, las que integran el Ibex-35, han ganado 14.214 millones de euros en los tres primeros meses de
2008. O sea, en el mismo período en que la economía ha reducido su crecimiento
en un 0,8% -del 3,5% al 2,7%-, las grandes compañías españolas han incrementado
sus beneficios un 17,4%.
Y ese es el crecimiento medio de los 35 valores. Porque
analizados uno por uno tenemos a Telefónica,
Repsol, Santander, Iberdrola y otras con incrementos de
beneficios muy superiores a esa media del 17,4%. Por lo tanto, parece claro que
por mucha crisis que haya no ha acabado de afectar a algunos peces gordos.