Madrid Actual

Majadahonda refuerza la teleasistencia con un 125 % más de inversión y 850 terminales digitales

Javier Ruiz Arregui - Miércoles, 04 Marzo 2026 14:00
Archivado en:
Majadahonda refuerza la teleasistencia con un 125 % más de inversión y 850 terminales digitales

El Ayuntamiento de Majadahonda ha incrementado más de un 125 % la inversión en el servicio municipal de teleasistencia, pasando de 93.000 a 211.000 euros anuales. Este aumento ha permitido ampliar el número de dispositivos disponibles y modernizar el sistema con tecnología digital.

La alcaldesa, Lola Moreno, ha visitado el Centro de Atención del servicio junto a la concejala de Bienestar Social, Familia y Mayores, Marina Arines. Actualmente el servicio dispone de 850 terminales digitales, frente a los 650 anteriores, lo que supone un incremento del 40 % en los dispositivos disponibles.

Los nuevos equipos han sustituido a los antiguos terminales analógicos, lo que permite mejorar la atención y la seguridad de los usuarios. Según ha destacado la alcaldesa, esta modernización facilita la detección y prevención de riesgos, situaciones de inactividad o cambios de rutina, ofreciendo acompañamiento y atención durante las 24 horas del día.

La concejala de Bienestar Social ha subrayado además que el servicio ayuda a prevenir situaciones de aislamiento y soledad no deseada gracias a llamadas periódicas de seguimiento, atención emocional, recordatorios de medicación y citas médicas, programas de estimulación cognitiva y promoción de hábitos saludables, así como actividades grupales.

El sistema cuenta con 50 detectores de caídas y movimiento, más de 350 detectores de humo, fuego y gas, además de dispositivos móviles con GPS, botón SOS y detección de caídas. También dispone de terminales adaptados para personas con dificultades auditivas y de una unidad móvil que puede desplazarse a los domicilios cuando es necesario.

En la actualidad, el servicio municipal de teleasistencia atiende a casi 900 usuarios, entre titulares y convivientes. Pueden beneficiarse de él personas mayores de 65 años, ciudadanos en situación de vulnerabilidad social o de salud, o personas con discapacidad, tras la valoración del trabajador social correspondiente, incluso si no tienen reconocida una situación de dependencia.