
Cada día las personas se encuentran en sus dispositivos con publicidad anuncios de todo tipo. Muchos de ellos logran llamar la atención y otros, por el contrario los ignoramos completamente.
Cuando una marca decide realizar una acción publicitaria corre el riesgo de invertir una cantidad de dinero que no produzca ningún impacto en la gente que pase por ese anuncio. Es por eso que es fundamental que, debido a la gran exposición que tenemos las personas continuamente a la publicidad, sepamos diseñar y proyectar anuncios que surjan efecto, y para esto tienen que llamar la atención.
Para esto deberemos tener muy claro a qué tipo de gente van dirigidos y cuál es la respuesta que queremos obtener del público al que está destinado. Por ejemplo, si nosotros disponemos de una marca dedicada a la elaboración de calzado juvenil tendremos que diseñar una publicidad acorde al público que va dirigido y distribuir esa creatividad por los lugares y plataformas más frecuentado por ellos.
Y ¿cómo tiene que ser muy anuncio? Todos tienen que tener una serie de características que deben de cumplir independientemente de que tipo de publicidad sea, cual sea su objetivo y a quién va dirigido. En primer lugar debe de proyectar credibilidad, reforzando esta idea con menajes realistas y creíbles. También deberán de ser originales, ya que nos tienen que identificar y diferenciar del resto de marcas para que nos relacionen con ese elemento único.
Otro aspecto muy importante, y más hoy en día al vivir en una sociedad de consumo y que vive a un ritmo muy alto, es la sencillez. Realizar una publicidad compleja que requiera de un razonamiento y de pensar no será por lo general muy bien acogido por la gente, por lo que puede ser más fácilmente rechazada. También tendremos que procurar que no canse al público, ya que si las personas se ven muy expuestas a nuestra publicidad puede llegar a causar rechazo o hastío.
La plataforma que acogerá nuestro anuncio tendrá que ser elegida con cabeza. Dependiendo cual sea nuestro público objetivo deberemos elegir entre formatos tan diversos como los spots publicitarios, las gráficas de prensa, la publicidad exterior, las cuñas de radio, los tráiler cinematográficos o los banners publicitaros.
También deberemos elegir muy bien el momento de lanzar nuestra campaña dependiendo del producto y del público al que va dirigido. Por ejemplo, no tendría sentido realizar una campaña de compra de material escolar en el mes de noviembre con el curso ya comenzado o lanzar un spot de televisión sobre los regalos navideños en pleno mes de agosto.
En definitiva, será crucial para el éxito de nuestra acción publicitaria diseñar una estrategia sólida que nos lleve a lograr los objetivos que pretendemos con nuestra publicidad.







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