{mosimage}El profesor
Neira fue agredido el pasado 2 de agosto en la localidad madrileña de
Majadahonda cuando intentaba evitar que un hombre continuara golpeando a su
pareja. Desde hace dos semanas, se encuentra en estado crítico y su estado de
salud empeora. De momento, permanece sedado y conectado a ventilación mecánica
en la Unidad
de Recuperación del hospital Puerta de Hierro.
La familia
centra toda su atención en Jesús, pero sin olvidar la cuestión judicial. El
caso ha pasado desde comienzos de esta semana a la juez titular del juzgado
número 4 de Majadahonda, Yolanda Rodríguez Tapia, de vacaciones hasta entonces.
El magistrado que la sustituía, Alejandro Santos Requena, además de enviar a
prisión a Puerta, llamó a testificar a tres de los facultativos que le
atendieron desde el momento de la agresión hasta que tuvo el derrame cerebral.
Los
médicos declararon que actuaron «conforme a protocolo», pero siguen imputados.
Los
abogados de la familia consideran que hubo una mala práctica médica. Afirman
que en ningún momento le realizaron un escáner cerebral a pesar de haber sufrido
contusiones en la cabeza y advertirles de que está operado del corazón y recibe
medicación anticoagulante. Pedirán la declaración de un cuarto médico, un
trámite que se ha retrasado debido al cambio de magistrado.
Todo, mientras la Comunidad, responsable
de la Sanidad,
se obstina en presentarse como acusación en el caso, frente al deseo de los
abogados de la familia y tras haber sido desestimada su petición en dos
ocasiones por el juez.