El juez de
guardia ha dejado en libertad con carácter provisional a un vecino de
Majadahonda que fue detenido por agentes del Cuerpo Nacional de Policía bajo la
acusación de haber cometido un presunto delito de lesiones fruto de una paliza
a un cliente de su establecimiento, ubicado en la calle Quartó de Balanzat del
barrio de es Viver, en Vila. La víctima sufrió tres fracturas de cráneo y otra
más en el tabique nasal.
{mosimage}El arrestado, de 41 años y natural de Majadahonda, cuenta con antecedentes por haber sido detenido por tráfico de drogas en dos ocasiones, robo con fuerza, tenencia ilícita de armas y también por delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, informaron desde la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.
Los agentes comenzaron la investigación de este caso el pasado 18 de agosto, cuando se les avisó de que había un hombre en el hospital de Can Misses que había sufrido una fuerte paliza.
Posteriormente, cuando se encontraba en otro establecimiento cercano al anterior, dos empleados del local de es Viver lo localizaron y junto con el propietario le propinaron una paliza y lo dejaron inconsciente.
El detenido ha declarado que en aquella zona el único que podía pegar era él.
La policía identificó a 36 personas en el bar del arrestado y recogió del suelo numerosas bolsitas con drogas de varios tipos que los clientes, supuestamente, habían arrojado.
Fuentes judiciales explicaron que el presunto agresor negó ante el juez de guardia ser el autor de la paliza.
{mosimage}El arrestado, de 41 años y natural de Majadahonda, cuenta con antecedentes por haber sido detenido por tráfico de drogas en dos ocasiones, robo con fuerza, tenencia ilícita de armas y también por delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, informaron desde la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.
Los agentes comenzaron la investigación de este caso el pasado 18 de agosto, cuando se les avisó de que había un hombre en el hospital de Can Misses que había sufrido una fuerte paliza.
Posteriormente, cuando se encontraba en otro establecimiento cercano al anterior, dos empleados del local de es Viver lo localizaron y junto con el propietario le propinaron una paliza y lo dejaron inconsciente.
El detenido ha declarado que en aquella zona el único que podía pegar era él.
La policía identificó a 36 personas en el bar del arrestado y recogió del suelo numerosas bolsitas con drogas de varios tipos que los clientes, supuestamente, habían arrojado.
Fuentes judiciales explicaron que el presunto agresor negó ante el juez de guardia ser el autor de la paliza.
