La llegada del verano trae consigo cambiar de destino, tener
que encontrar un sitio que sea asequible y cómodo y en el que podamos entrar
toda la familia. Cuando un ser humano tiene un perro, cuando vive con él, le
mima, juega y pasan ratos también tristes, el perro se convierte en un miembro
muy importante también de la familia. Además en nuestro municipio, Pozuelo de Alarcón, hay muchos animales de compañía que viven en casas.
{mosimage}El problema llega cuando esta familia que se quiere ir de
vacaciones se pone a buscar sitio y empiezan los problemas. «En el hotel de la
playa no podemos porque no dejan entrar a perros, pero es que en el apartamento
tampoco podemos porque cobran un plus por dejarte entrar con el perro y no
estamos tampoco para excesos». Pero es que hay muchas salidas antes que
abandonar a ese miembro de la familia que nos quiere y nos necesita. Por
ejemplo dejarlo en casa y pagar a alguien una cantidad por ir a sacarlo tres
veces al día y por darle de comer y de beber o dejárselo a alguien de tu
familia, que sabes que quieren a las mascotas como tú y que le tratará bien.
Los
problemas se resuelven, lo que no se puede resolver es abandonar a un perro y
que incluso lo maten. Por eso, antes de comprar un perro hay que plantearse que
conlleva una serie de sacrificios, que por supuesto el animal devolverá al ser
humano con creces, con amor, cariño, diversión… Cuando se compra un perro hay
que hacer una compra responsable. Y si se adopta mucho mejor aún, porque en las
perreras no les quedan muchas esperanzas y sin embargo esos perros sí necesitan
volver a sentir el calor de un hogar.