Cruz Roja apoya un tratado para prohibir lo más rápido posible las municiones de racimo

 
El viernes 27 de mayo se clausuró la Conferencia Diplomática de Dublín, en la que más de 100 países y 200 ONG’s aprobaron un tratado para la prohibición de las municiones de racimo. La Cruz Roja de Las Rozas-Majadahonda apoya este convenio que supone un avance en la protección de los civiles, en la mejora de la asistencia a las víctimas y en las medidas de cooperación internacional y transparencia.

{mosimage}Las municiones de racimo tienen un efecto a largo plazo muy importante sobre las poblaciones civiles. Cada una de ellas puede llegar a esparcir hasta 650 submuniciones explosivas, sobre una superficie de más de 1 hectárea. Pero algunas no llegan a impactar, causando, por tanto, víctimas después del fin de los conflictos. Hoy en día 75 Estados tienen millones de municiones almacenadas. Muchos modelos son obsoletos, imprecisos y no fiables y los que quedan sin explotar constituyen un grave peligro para los civiles, especialmente para los niños porque tienen formas muy atractivas para ellos.

A nivel internacional, la Cruz Roja apoya el borrador del tratado aprobado en la Conferencia Diplomática de Dublín. El escrito prohíbe el uso, producción, almacenamiento y transferencia de las bombas de racimo y pide la limpieza de las zonas contaminadas por estas armas.

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja pedía «la prohibición total de aquellas municiones de racimo que no sean fiables y que no sean precisas»
, ha explicado José Luis Rodríguez Villasante, director del Centro de Estudios de Derecho Internacional Humanitario de Cruz Roja Española (CEDIH) y el apoyo a las víctimas.

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