La ONU alerta contra las drogas sintéticas y el cannabis
domingo, 28 de septiembre de 2008
El consumo aumenta al amparo de leyes
ingenuamente blandas y la falsa creencia de que no hacen daño
«Las drogas son
ilegales porque son peligrosas, no son peligrosas porque sean ilegales». Lo
dijo en una reciente entrevista Antonio María Costa, director de la UNODC, la
Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito, www.unodc.org. Ante los datos
sobre el auge del consumo de drogas sintéticas y las legislaciones ingenuamente
permisivas, la UNODC ha elevado el tono de sus advertencias. «¿A quién le
gustaría que un piloto, un maquinista de tren o el chico que conduce el coche
que viene de frente estuviera bajo los efectos de las drogas?», pregunta el
propio Costa.
Este organismo de la ONU ha hecho público
en septiembre su informe de 2008 sobre estimulantes de tipo anfetamínico como
el éxtasis. El informe subraya que el consumo de estas drogas se ha
estabilizado en los países occidentales, pero la situación ha empeorado
notablemente en el Sudeste Asiático y Oriente Medio. En Europa no ha aumentado
el consumo pero se detecta poca sensibilidad ante los problemas derivados de
las drogas sintéticas y cannabis.
Es significativo el fenómeno en los países
latinoamericanos: en su lucha antidroga priorizan el control de los mercados de
cocaína, pero no perciben como verdadera amenaza el consumo de estimulantes. El
responsable de la UNODC ha alertado frente a tópicos ampliamente difundidos para
justificar el uso de estas drogas -que cabría resumir en «las pastillas no
matan ni extienden el sida»-. En realidad, no son en absoluto inocuas y suelen
servir como punto de partida para drogas más duras. Lo cierto es que el número
de consumidores de drogas sintéticas en el último año supera al conjunto de
quienes tomaron heroína o cocaína.
La población joven es la principal
consumidora de drogas sintéticas. Esto explica el auge de su consumo detectado
en el Sudeste Asiático y Oriente Medio, zonas con economías en crecimiento
constante y con una población joven emergente.
Sin embargo, es preciso
distinguir entre los motivos que llevan a consumirlas: mientras que en Asia
suele ser para resistir más horas de trabajo, en Occidente están claramente
vinculadas al ocio de fin de semana: entretenimiento en discotecas.
Para
afrontar el problema la UNODC ha puesto en marcha el programa SMART -Synthetics
Monitoring: Analyses, Reporting and Trends-. Con él se pretende asesorar a los
gobiernos, especialmente los de los países más vulnerables, para que se
impliquen más en la lucha contra el consumo de éxtasis y otras drogas
sintéticas: desde la actuación policial y el control de las principales rutas
de estas drogas, hasta la reforma de las legislaciones más suaves o el
desarrollo de campañas para sensibilizar a la opinión pública.