La irrealidad de la televisión - NOTICIAS DE MAJADAHONDA

La irrealidad de la televisión

La irrealidad de la televisión
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Las series y programas televisivos nos ofrecen continuamente situaciones surrealistas y alarmantes.

Viernes por la noche. Previsión: quedarse en casa relajado. Enciendes la televisión. Lo que encuentras es desolador: en Telecinco, Belén Esteban asegura que mataría por su hija (premio a la madre del año) junto con Jorge Javier Vázquez, premio Ondas al mejor presentador (y este no es broma), liderando «un patio de vecinos televisados». En su programa, el tertuliano Kiko, de la cantera de Gran Hermano y reconvertido en periodista del corazón parece que ha hecho un master en bajar sujetadores y levantar vestidos. Pero sale en todos los zapping, así que merece la pena.

En Antena 3 la cosa no pinta mucho mejor: Jaime Cantizano, acompañado de María Patiño, la periodista del año, y Jesús Mariñas nos aclaran la vida de Dolly, 'la vedette más fracasada de la historia' y 'su debacle profesional'. Apasionante.

¿Hasta qué punto la gente demanda ese tipo de programas? ¿No crean realmente esa demanda las propias cadenas emitiendo en horarios de máxima audiencia programas basura? Cuando Telecinco decidió suprimir de su parrilla 'Aquí hay Tomate' no hubo manifestación alguna de grupos sociales reclamando su vuelta.

Mucha gente cree firmemente en la representación del mundo que le ofrece la televisión, una visión catastrofista y paródica. Entonces, cuando el aporte social e intelectual no se produce, ¿qué ofrece la televisión? Entretenimiento y diversión a un alto precio: la verdad.

El morbo y el sensacionalismo han llegado a un punto extremo. La noticia estrella de los telediarios el pasado fin de semana fue la que anunciaba la separación de Brad Pitt y Angelina Jolie. Esta información, para más INRI, fue desmentida después por el representante de la pareja. O sea, que no sólo se ha dado una noticia carente de importancia para los ciudadanos que ven los informativos, sino que tampoco estaba contrastada.

Los medios no son conscientes de su importancia. Y la televisión es el más exagerado y carente de sentido de todos. Si un programa de cotilleo funciona, todos los programas de esa franja horaria serán de cotilleo. El morbo vende, viva el morbo.

Ahora los propios medios se echan las manos a la cabeza por la gran alarma que se creó con la Gripe A. Gobiernos demasiados preocupados, la Comunidad Internacional en alerta. Pero, ¿los medios no tiene parte de culpa?, ¿no contribuyeron ellos a crear la alarma social? Sí, lo hicieron, pero mejor pecar de exceso que de carencia.

La visión de la juventud


100126_fisicaoquimicaEl caso de las series televisivas no es mucho mejor. Un ejemplo claro es la serie de Antena 3 'Física o Química' (ver), ambientada en el día a día de unos jóvenes de 17 y 18 años. ¿Cuántos jóvenes a esa edad se escapan de un albergue y provocan un accidente mortal, se acuestan con su profesora, mantienen relaciones sexuales en los baños del instituto o participan en un asesinato? ¿Es esta la realidad que viven los jóvenes a diario? Ciertamente no, pero esta serie, consigue crear la percepción de que los jóvenes de 15 y 16 años viven a diario en una auténtica batalla campal, rodeados de drogas que consumen semanalmente.

La mayor apuesta de La Sexta para esta temporada es el reality-show llamado la 'Generación Ni- Ni'. Jóvenes que ni estudian ni trabajan, y que conviven en una casa compartiendo tareas y saliendo a trabajar cada día para que se vayan acostumbrando al mundo real. ¿Así son los jóvenes? ¿Por qué no hacer un reality show sobre los que estudian y trabajan?

Demasiadas preguntas y una doble respuesta: «la dictadura de las audiencias», dicen los medios; «lo que te ofrecen las cadenas», dicen las audiencias

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