El Pleno del Ayuntamiento aprueba la ordenanza cívica para armonizar la convivencia ciudadana

 
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{mosimage}Esta ordenanza se ha redactado en base a la potestad reglamentaria que el artículo número 4 de la Ley 7/1985 le atribuye al Consistorio y respondiendo a las obligaciones que se le atribuyen en respuesta al artículo 25 del mencionado texto legal, en materia de conservación y defensa de los bienes públicos, de salvaguarda de la seguridad de lugares públicos y del medio ambiente, de policía y disciplina urbanística y protección de la salubridad del municipio.

De esta forma, el escrito recoge un conjunto de normas de conducta que se deben cumplir en el espacio público, actuaciones prohibidas, infracciones, sanciones o intervenciones específicas. La realización de graffitis, pintadas, collages, manchas o escritos en cualquier zona pública, así como en el interior y exterior de equipamientos, infraestructuras e instalaciones en general –transporte público, mobiliario urbano, cierres de obras, espacios publicitarios, monumentos, estatuas, jardines, calzadas o fachadas de edificios, entre otros-, es un ejemplo de actos que están absolutamente prohibidos, excepto si se cuenta con la autorización correspondiente.

En caso de incumplimiento, las infracciones serán consideradas leves, graves o muy graves y las multas oscilarán entre los 300 y los 6.000 euros.

Además no recoger los excrementos caninos depositados en lugares públicos de tránsito de peatones, zonas de recreo infantil o cualquier espacio no habilitado expresamente para ello, será sancionado con multas de entre 300 a 1.200 euros. Al igual que será sancionado el abandono o vertido en la vía pública de cualquier residuo producido por el consumo privado. La ordenanza recoge, a colación con lo anterior, la obligación de que los vecinos y comerciantes plieguen e introduzcan las cajas de cartón en los contenedores apropiados.

La ordenanza incluye un apartado dedicado a los ruidos de instrumentos, aparatos musicales y vehículos de motor, así como al consumo de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes y a las actividades económicas sin autorización o al comercio ambulante no autorizado de alimentos, bebidas y otros productos y respecto al hospedaje no autorizado.

Para el alcalde, esta ordenanza cívica pretende «combatir el ‘pequeño delito’  y los comportamientos que amargan sistemáticamente la vida de los ciudadanos. Nos comprometimos en el programa electoral y ya hemos dado el primer paso».
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